Diario de una vecitonta – Capítulo 5
Escrito por Hazu 25 / marzo / 2012

Diario-de-una-Vecitonta-Capitulo-5

[06:10 - Habitación de Souji]

No son ni las seis y media, joder. No he podido pegar puto ojo sabiendo que en la habitación de al lado está la maciza de Kom. Me acosté tan palote que me he tenido que pasar la noche meneándomela, aunque llevo desde las tres de la mañana sin cascármela. Claro, que también es cierto que se me acabaron los pañuelos de papel, y la idea de limpiarme el lefote en un calcetín no fue demasiado buena. Ahora me huele el miembro a queso de cabrales. Vale, podría haber buscado un calcetín limpio, pero no lo había pensado de antemano y no me iba a poner a dar vueltas por la habitación con el cíclope llorando.

En fin, será mejor que me olvide de lo de anoche, me vaya a dar una ducha y baje a desayunar algo. Con suerte me da tiempo a hacerme unas tostadas antes de la que la zorra de Arisu aparezca para darme la mañanita. Kom podría haber dormido conmigo, joder. O no, yo no habría dormido igual, pero al menos el pene me olería a babas y no a calcetín sudao. Puta mierda de vida que llevo. Menos mal que por lo menos hoy no hay clase y me puedo relajar.

<Souji rebuscó en la habitación, cogió ropa interior limpia, un pantalón limpio, y una camiseta que… bueno, no estaba limpia precisamente pero olía a que se la podía poner un día más. Con la ropa en la mano, se dirigió a la ducha>

 

[06:10 - Habitación de Arisu]

- ¡Ay! ¡Qué bien he dormido! ¡Y uis, qué tarde es! Debería haberme despertado un poco antes, que hoy quería preparar a mi querido Souji un buen desayuno casero. Seguro que cuando se levante se lleva una buena sorpresa.

<Arisu se levantó del futón y vio que la cama estaba deshecha, pero que Kom no estaba dentro. ¿Se habría levantado ya? ¿Habría ido al baño? Al fin y la cabo sabía que no era una chica normal, al menos por lo que le había contado Ma’n. No sabía qué clase de costumbres tendrían las mujeres de su mundo, así que no se preocupó demasiado>

- Bueno, primero voy a darme una buena ducha para despejarme, que seguro que me sienta bien.

<Arisu recogió el futón, cogió algo de ropa limpia y se fue directa a la ducha>

[06:10 - Kom en el salón]

<Kom se había levantado hacía unos escasos minutos. Pese a lo seria que se había mostrado, en el fondo tenía sus dudas y temores como todos los demás. Venir a este mundo fue una misión que no le hizo demasiada gracia, pero no podía permitir que su país perdiese terreno en la guerra y, sobretodo, no podía permitir que Cog’em, su hermana, se llevase una gloria que le correspondía a ella>

- Aquí hace demasiado calor. Es incomprensible. Será mejor que me refresque un poco antes de comenzar con el día, que se presenta algo tedioso si tengo que hacer que se idiota colabore como es debido.

<Kom se fue directa hacia el baño, dispuesta a darse una ducha>

[06:15 - Souji en el baño]

Joder, el roce de los gayumbos me estaba matando. Qué jodido gusto tener la chorra al aire. Ahora me daré una ducha fresquita y a ver si así se me pasa el escozor. Igual hasta podría meneármela de nuevo… aunque me parece que puedo morir deshidratado. A este paso voy a acabar soltando lefazos en polvo, en plan desértico. No estaría mal. Luego tal vez podría mezclarlos con el azúcar del café de Arisu y hacer que se lo tragase. Me partiría. Aunque bien pensado, estoy bastante convencido de que si se lo dijese, se lo tragaría igual. No sé si quiero que ese adefesio pruebe mi miel, que igual se vuelve más tarada de lo que está. Pasando.

<Souji abrió el grifo de la ducha y se metió debajo>

- ¡Oh! ¡Pero qué gustazo! Solo falta que, ya que esto parece un jodido manga, aparezca Kom en pelota picada para meterse en la ducha y me vea con el pingajo colgando. Seguro que se me tiraba de rodillas en ese mismo momento.

<La puerta del baño sonó a ruido de cerrarse. Desde la ducha no se veía la puerta de fuera, ya que el baño tenía aislada la zona de la ducha tras una segunda puerta>

Hostias. Que me he olvidado de poner algo para atascar la puerta. Joder, que va a ser la loca de Arisu. Verás, esto en vez de ser un manga harem con tetas va a parecer un puto yaoi. Al menos si nos basamos en las tetas, porque Arisu de eso no tiene. Ni pizca. E igual tiene pene. O no. Dios. Que me he empalmado. De los nervios me he empalmado. Ah, no, ya estaba empalmado de antes. Susto. Creía que me había empalmado al pensar en lo del yaoi. Seré un cerdo, pero yo no doy por culo a los míos, no soy tan cabrón.

<Tras el cristal de la puerta de acceso a la zona de la ducha se divisaba una silueta cuando la puerta comenzó a abrirse>

- Que sea Kom, que sea Kom, que sea Kom…

<La puerta se abrió y allí apareció Ma’n Ubrio, bostezando, en pelota picada y desperezándose con una toalla colgando del brazo>

- ¡La puta hostias! ¡¿Quién cojones eres tú?!

<Souji dio un salto para el lado a la vez que agarraba un bote de suavizante para el pelo de forma alargada. Ma’n abrió los ojos y también se sorprendió>

- ¿Qué demonios haces tú aquí? – dijo Ma’n

- ¿Qué qué demonios hago yo aquí? ¡¿Qué pollas haces tú aquí?! ¡Esta es mi casa! ¡¿Eres un puto violador?!

Espero con toda mi alma que no lo sea. Que no lo sea. Porque estoy fijándome en la pedazo de tranca que tiene y con eso es capaz de metérmela por el culo y rascarme la oreja a la vez. Dios, estoy jodido. En serio, estoy jodido. Esto me pasa por pensar en lo del yaoi antes. Y encima he pillado el puto bote este que parece un jodido consolador. Parece que me estoy insinuando. No sé si metérmelo por el culo directamete y taponarle a él el acceso. Creo que me iba a doler menos. Pero no hay huevos, joder, no hay huevos. No me taladraría el ojete, pero podría reírse de mí el resto de su puta vida. Sería el cagao que se metió un bote de suavizante por el culo del susto. La puta hostia. Además tengo el ojete tan apretado ahora mismo que no creo ni que me entrase esto. No hoy. Hoy no me entraría.

- Tranquilo chico, que no pienso hacerte daño.

- ¡La hostia que no! ¡Como me metas eso por el culo no me voy a poder sentar en un puto mes!

- ¡Que no lo decía por eso! Por favor, eres idiota. Escucha, pensaba que estaba todo el mundo acostado y quería darme una ducha, eso es todo.

- ¿Y cómo coño has entrado en mi casa?  ¿Quién eres?

- Llevo aquí desde ayer. Soy uno de los compañeros de Kom, si es que nos podemos llamar así. Estaba vigilandoos, pero el viaje desde nuestro mundo me tenía agotado y al final cai redondo. Por desgracia, cuando me despierto por las mañanas no lo hago con muchas luces, así que no me paré a comprobar si había alguien despierto. Simplemente quería darme una ducha. Eso es todo.

- ¿Uno de los compañeros de Kom? ¿De los de su mundo? ¿Entonces no está de cuento? Pues, si no entendí mal lo que me contó ayer, tú también tienes un compañero, ¿no? ¿Quién es?

- Me presenté ayer mismo ante ella. La conoces bien, por algo vives con ella.

- ¿Arisu? ¿Entonces ella es tu compañera?

Joder, joder, pero qué rabo que tiene. La tiene el doble de gorda y larga que yo. Me siento acomplejado. Puto cabrón, tápate con la toalla, que me siento con ganas de llorar. Bueno, tengo ganas de llorar y me estoy comenzando a plantear mi sexualidad, porque es que es imposible dejar de mirárselo con ese tamaño.

- Simplemente quería que me ayudase a evitar tu cita con Kaede Higoseko. Le he contado quién soy y qué hago aquí, pero tampoco ha parecido que le importase mucho. Solo quiere evitar esa cita entre vosotros.

- ¡Arisu no piensa! Es normal que no se haya interesado una mierda. Y por Dios, tápate, joder, tápate. ¿En tu mundo siempre os presentáis a la gente en pelota picada o qué? ¿Y cómo hostias te llamas?

- Mi nombre es Ma’n Ubrio – dijo mientras se enrrollaba a la cintura la toalla

- Manubrio… La hostia. Haces honor al nombre.

- ¿Cómo dices?

- Olvídalo. Por ahora sal de mi puto baño y deja que me acabe de duchar. O al menos que me ponga ropa, pero lárgate. Si quieres evitar mi cita con Kaede, no te preocupes, cuenta con mi colaboración. Paso de quedar con esa psicópata de la rectitud por voluntad propia.

- ¿Lo dices en serio? ¿Pese a ser compañero de Kom? Sabes que la dejarías en mala posición.

- Me la suda. Que me la hubiese chupado y habría hecho conmigo lo que hubiese querido. Sin polvete, no pongo el ojete. Es una norma personal.

- Uhm. No me esperaba esto, pero de acuerdo. Te esperaré en tu cuarto si no te importa.

- Eso, espera allí. Pero hazlo con ropa. No quiero entrar y verte en pelotas tirado encima de mi cama ni nada similar. No me va ese rollo.

- A mí tampoco, no te preocupes.

<Ma’n cerró la puerta de acceso a la ducha y se dirigió hacia la puerta de salida del baño, cuando iba a abrir, se escuchó un ruido fuera, pero él no se dio cuenta>

[06:20 - Arisu en la puerta del baño]

- Bueno, creo que ya está todo. Voy a ver si puedo ducharme… ¿Anda? Escucho ruido dentro. ¿Será Kom? Claro, se habrá despertado para darse una ducha. Voy a ver si quiere que nos duchemos juntas. La ducha es muy peligrosa y podría resbalarse si está sola…

<En ese momento Kom subía por las escaleras al segundo piso, puesto que venía del salón>

- ¿Kom? ¿Estabas abajo?

- Oh, buenos días Arisu. Sí, me desperté temprano.

- Es normal. Con todo lo que debes tener en mente. Pero, si no estás tú en la ducha, ¿quién está dentro?

- ¿Eh? Supongo que será Souji.

- Es muy raro que él se levante tan temprano.

<Arisu se acercó a la puerta y pegó la oreja a ver qué escuchaba. En ese momento, se abrió la puerta y apareció Ma’n con su toalla enrrollada a la cintura. Arisu, al abrirse la puerta, perdió el equilibrio y cayó encima de él. Ma’n se cayó de culo y su toalla voló hacia un lado. Arisu cayó encima de él irremediablemente>

- ¡Joder! – gritó Ma’n

- ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Lo siento Souji, no pretend…! – Arisu abrió los ojos tras el golpe y vio que el que tenía debajo era Ma’n

- ¿Se puede saber qué estás haciendo?  - dijo Ma’n mientras apartaba a Arisu hacia un lado, dejando al descubierto su enorme tranca

- Pues… Pues… Pues…

<Kom vio a Ma’n y se sorprendió>

- ¡¿Ma’n?! ¡¿Qué haces tú aquí?!

<Arisu se levantó tambaleándose y no puedo evitar fijarse en que Ma’n estaba completamente desnudo. Ma’n se dio cuenta de las miradas y se tapó lo más rápido que pudo tras alcanzar la toalla, pero no sin antes lanzarle un guiño a Kom. No le habría importado que fuese Kom la que se le hubiera caído encima>

Ay, ya es la segunda vez que se me presenta desnudo. El chico es guapo, y es simpático, además ha sido sincero conmigo y todo lo que está pasando con Souji, pero yo ya estoy enamorada. Está muy claro que se me está insinuando, pero yo quiero que mi primera vez sea especial, que sea con Souji, y que me colme con sus besos y caricias. Sintiéndolo mucho voy a tener que dejarle las cosas claras, aunque sea duro para él.

- Lo siento mucho, Ma’n. Pero yo ya estoy enamorada.

- ¿Perdona? – dijo Ma’n mientras se levantaba

- Sé que estás loquito por mí. Ya van dos veces las que apareces ante mí con poca ropa. Sé lo que eso significa. No soy tonta. Pero no puedo corresponder tu amor.

- Espera, no te confundas. Yo simplemente iba a ducharme, he visto que Souji Sugisaki estaba en la ducha y me he dado la vuelta para salir. Eso es todo.

- No hace falta que seas tímido. Sé que te gusto. No pasa nada. Encontrarás a otra chica que te quiera como te mereces.

- En serio, no. Te confundes.

<Souji, al escuchar el golpe, se echó una toalla por encima y se había asomado a la puerta de la ducha, desde donde estaba viendo todo el follón>

- ¡No te molestes! ¡No lo va a entender! Ella es así. – dijo Souji desde la puerta de acceso a la ducha

- En fin, dejémoslo. De acuerdo. Lo superaré, me costará pero lo superaré.

<Y con esas palabras, Ma’n salió al pasillo dispuesto a dirigirse a la habitación de Souji. Kom se disponía a ir con él para confirmar lo que ya suponía: que Arisu era su compañera, pero de repente empezó a sonar un pitido>

- ¿El comunicador? Debe tratarse de una emergencia – Kom sacó el dispositivo que usaba para prácticamente todo

- ¿Qué demonios? ¿Qué está pasando? – el dispositivo de Ma’n también estaba sonando frenéticamente

<Un haz de luz surgió del aparato de Kom, formándose una especie de imagen tridimensional en miniatura en mitad del pasillo. Souji, que vio la luz, salió corriendo también hacia afuera. Allí estaban los cuatro, delante de lo que parecía ser una imagen de un grupo de personas sentadas en una extraña sala>

- ¿El consejo? ¿Un mensaje del consejo? – decía Kom sorprendida

- Debe de haber ocurrido algo grave. Me parece que volveremos pronto a casa. – le contestó Ma’n

<Se hizo el silencio en el pasillo, y una de las figuras de la imagen se levantó para empezar a hablar>

- Este es un mensaje de emergencia. La situación se ha vuelto insostenible. Por motivos de seguridad, los siete participantes estáis viendo esta transmisión, pero no podréis comunicarnos con nosotros. Es una transmisión en un solo sentido.

- ¿Cómo que por motivos de seguridad? ¿Qué está pasando? ¿Va a explotar algo? – preguntaba Souji

<El hombre de la imagen siguió hablando>

- Uno de los participantes ha roto las normas deliberadamente y ha establecido vínculos sentimentales con su humano asignado. Esto compromete el resultado de vuestra misión, por lo que no podemos continuar con ella. Se han cancelado todas las funciones de vuestros dispositivos de supervivencia. Consideramos que el resto de vosotros también podría haber caído en el mismo error y preferimos no arriesgarnos. Si el mundo llegase a descubrir que las resoluciones de anteriores conflictos podrían haber estado contaminadas por un deseo personal de los enviados a las misiones, nuestro sistema de resolución de conflictos se vendría abajo de forma inmediata. Eso podría provocar una nueva guerra, y en nuestro actual estado tecnológico, sería catastrófico. Recuperaros sería demasiado peligroso. Lo sentimos. Deberéis quedaros en ese mundo y seguir con vuestras vidas en el exilio.

- ¡¿Cómo dice?! ¡Nosotros no hemos hecho nada! ¡No nos pueden castigar así! – Kom gritaba airada

- ¡¿Quién ha sido el hijo de puta?! ¡¿Quién?! ¡¿Quién es el responsable de esto?! ¡Pienso abrirle en dos yo mismo! – gritaba Ma’n muy enfadado

<Un momento de silencio que se hizo eterno, se rompió de nuevo con las palabras del hombre de la imagen>

- Sabemos que os merecéis una explicación concreta de lo sucedido, pero será mejor que eso lo arregléis entre vosotros. No es asunto nuestro el que decidáis seguir vuestras vidas juntos como compañeros o de forma separada. Ya no. Aquel que ha roto las normas no es otro que Ma’n Ubrio.

- ¡¿Que yo he hecho qué?! ¡Yo no he hecho una mierda! ¡Está chica está loca! ¡Piensa lo que le da la gana!

<La voz siguió hablando>

- Su compañera humana ha sido capaz de detectar en él su interés sentimental por ella. Pedidle a él las explicaciones. Suerte, y hasta la vista.

<La imagen se cortó sin nada más que decir>

- ¡No pueden hacerme esto! ¡No pueden dejarnos aquí abandonados a nuestra suerte y encima echarme la culpa! – Ma’n estaba más cabreado de lo que había estado en toda su vida

- ¡Ma’n! Recomponte. Esto no puede haber sido solo por eso. Tiene que ocurrir algo más. En El Consejo no son idiotas y saben que lo que ha ocurrido hace un instante no ha sido más que un malentendido. Simplemente lo han sacado de contexto para tener una excusa con la que abandonarnos. Hay algo más detrás de todo esto… – dijo Kom convencida pero con lágrimas de rabia en los ojos

- ¡Qué sencillo lo haces parecer todo! Me parece cojonudo que tú pienses eso, pero, ¿y los otros cinco? ¿Acaso no me has escuchado antes cuando he dicho que estaba dispuesto a matar yo mismo al responsable? ¡Ahora serán ellos los que quieran matarme a mí!

- Por ahora relajémonos y pensemos con calma. Ma’n, acompáñame al salón. Arisu, Souji, dadnos un momento a solas, por favor.

- Como queráis. Al fin y al cabo a  mí me la suda. Os han dejado tirados como perros, pero bueno, mirando el lado bueno, ahora no tengo que preocuparme por que me queráis encasquetar a la loca de Kaede. Yo salgo ganando. Piro a mi cuarto.

[07:50 - Habitación de Souji]

Esos dos llevan una hora y media hablando en el salón. Les han jodido a base de bien. Les está bien empleado, por cabrones. No soy el juguete de nadie y me la sudan los problemas de su jodido mundo. Estoy harto de locuras. ¿Por qué estoy rodeado de tarados? ¿No podría tener una familia normal y una vida normal? Esto es lo peor. En fin, creo que soy el único normal, así que mejor me entretengo un rato viendo qué vídeos guarros me ha enviado hoy Temeto al correo. Igual alguno merece la pena y todo. Bah, paso, bajo a comer algo, que tengo hambre.

[07:52 - Kom y Ma'n en el salón]

- Nada, no hay manera. No funciona nada. No podemos comunicarnos, no podemos conseguir materiales, no podemos hacer nada. Estamos completamente aislados. Tendremos que aceptarlo.

- No, Kom, no pienso aceptarlo. Y menos con el motivo que nos han dado. Me parece una locura. Es la tercera vez que participo en una de estas misiones y jamás había visto nada ni remotamente similar. Me niego a cargar con la culpa de todo esto. Además, aunque consigamos volver a casa, ¿qué pensarán allí de mí? ¿Qué contarán sobre lo que ha pasado aquí?

<Souji justamente bajaba por las escaleras cuando tocaron al timbre. Era muy temprano, así que a saber quién podría ser>

- Joder, el timbre a estas horas. Ni ducharme ni desayunar, hoy no hay manera de estar tranquilo. Maldita sea. Pero eh, tranquilos, vosotros dos quedaos con el culo bien sentado, que ya abro yo, ¿eh? La hostia. Encima de que estáis aquí jodiendo la marrana por la cara, no movéis un puto dedo.

<Souji abrió la puerta pero no encontró a nadie, simplemente una caja esperando junto a la verja de fuera>

- ¿Y esto? ¿Qué cojones es? – dijo intentando levantar la caja – Pesa un huevo y parte del otro. Es enorme. Menos mal que soy un tío fibrao y puedo con esto.

En realidad es que debo tener el brazo con un músculo de la hostia de tanto pajearme, pero lo mismo da.

<Al meter la caja en casa, Arisu bajaba justamente también por las escaleras. No había querido bajar antes para no molestar a Kom y a Ma’n, pero al escuchar a Souji decidió bajar detrás de él>

- ¿Qué es esa caja, Souji? ¿Es un regalo para mí?

- Si dentro hay una picadora, sí, pero para meterte dentro, hacerte picadillo y hacer salchichas contigo. Aunque luego tendría que tirarlas a la basura, porque dudo mucho que los chuchos de la calle quisieran zampársete. Las olerían y saldrían corriendo con el rabo entre las piernas. De todos modos, tampoco darías para hacer muchas con la poca chicha que tienes. Especialmente en las tetas.

- Ains, Souji. Tontorrón, sé que te dan ganitas de comerme, pero puedes decirlo directamente. Eres muy tsundere.

No son ni las ocho de la mañana y ya está la tía con sus locuras. Creo que debe tener la almohada rellena de maría, porque de lo contrario no me lo explico. Debería buscar sus informes médicos, a ver si se cayó de la cuna cuando era pequeña. En varias ocasiones. O a diario, viendo lo tocada que está.

<Souji abrió la caja sin molestarse en contestar a Arisu. Total, para lo que le iba a servir. No estaba de humor.>

- Esto es… ¿un montón de ropa? ¿Uniformes de nuestro instituto? ¿Documentación? Esto está todo a vuestro nombre, Kom, Ma’n.

- ¿Cómo dices? – dijo Kom mientras se apresuraba a acercarse a la caja

- El imbécil tiene razón. Esto está todo a nuestro nombre. Parece que alguien ha tenido algo de compasión por nosotros y nos ha preparado una base para al menos vivir en este mundo. – respondió Ma’n tras examinar el contenido

- Aquí hay una nota: “Esto es todo lo que podemos hacer por vosotros en vuestra nueva vida. Gracias por vuestros servicios. Cada uno de vosotros ha recibido una caja de integración social como esta. Vuestras cosas las hemos puesto juntas pues iban a la misma dirección”. – dijo Souji en voz alta

- ¿Y no pone nada de cómo podemos arreglar todo esto? – dijo Ko’m quitándole el papel de las manos a Souji – A ver: “La única forma de que podáis volver es que todos estéis de acuerdo en ello y, especialmente, en que consigáis una declaración de la humana Arisu Tontikawa en la que acepte que todo fue un malentendido y que en realidad Ma’n Ubrio no siente nada por ella. Os estaremos vigilando durante un tiempo, dos meses para ser exactos, así que tenéis hasta entonces. Nosotros lo comprobaremos y reactivaremos vuestros dispositivos antes de traeros de vuelta. Si pasan dos meses y la cosa no ha cambiado, os quedaréis ahí por el resto de vuestras vidas”.

- Es decir, que tenemos una posibilidad de volver. Menos mal. – dijo Ma’n

- No tío, no has escuchado bien. No tenéis ninguna posibilidad de volver. Estáis jodidos. – respondió Souji

- ¿Pero qué dices? Solo tenemos que hacer que Arisu admita que… Oh, mierda…

- Veo que ya lo has pillado. Estáis jodidos.

Souji no pudo evitar descojonarse en aquel mismo momento.

 Continuará…

Un Comentario en “Diario de una vecitonta – Capítulo 5”

  1. lostbrain dice:

    No hay más?? Me quedado con ganas de saber que pasaba XDDDD

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