Diario de una vecitonta (IV)
Escrito por Hazu 14 / diciembre / 2011

VecitontaIV

[19:10, Souji en su habitación]

Vale, llevamos aquí ya casi 10 minutos y esta tía no hace más que pasearse por la habitación mirando mis cosas. No sé si estará buscando dónde guardo mis gayumbos, pero podría preguntarme y se lo diría yo mismo. Bueno, siempre que no los busque limpios, porque entonces no sabré qué responderle. Eso es lo de menos. Jodida Arisu. Hace diez minutos que no la tengo delante y todavía me sigo cagando en ella. ¿Cómo hostias se le ocurre ponerle el puto abrigo por encima? Llevo diez minutos muerto de asco que podrían haber sido diez minutos palote si la hubiese dejado andar como su madre la trajo al mundo, que para algo ella se presentó así. Igual es su cultura eso de presentarse en pelotas delante del primero que se le planta… aunque hablando de plantas, todavía no he olvidado el pedazo de matojo que tiene en la entrepierna. Estoy por hacer como que me tropiezo y arrancarle el puto abrigo de un tirón. Dios, creo que voy a hacer eso. Con suerte podría inclinarme un poco y meterle la cara entre las tetas… Qué coño, hay que arriesgar en esta vida, hostias.

 

<Souji se levantó con intención de llevar a cabo su plan mientras Kom miraba unas manchas de la pared. Seguramente algún mosquito cojonero aplastado en pleno verano y que había dejado allí su sello al morir de un zapatillazo.>

- Oye, Kom, ¿vas a contarme de una vez que está pasando aquí? – dijo Souji mientras se levantaba de la cama en la que estaba sentado

<Al dar un par de pasos, Souji hizo como que se tropezaba y se lanzó hacia ella dispuesto a arrancarle el abrigo>

Ahí voy, ahí voy. Y más que voy a ir luego con todo lo que voy a verle. Pienso grabarme a fuego en la memoria hasta la roña que tenga en el ojete.

<Según la mano de Souji se acercaba al abrigo que llevaba Kom, esta se percató de la situación y se apartó tan tranquilamente mientras se dedicaba a seguir revisando minuciosamente la habitación de Souji.>

- ¡Eh! ¡Kom! ¡Pero no te apart…! *POOOOOM*

<La sangre de Souji volvía a adornar la pared, pero esta vez proveniente de la hostia que se acababa de meter contra ella y no por culpa de ningún insecto chupóptero.>

- Souji Sugisaki, creo que va siendo hora de que hablemos seriamente.

- Joder, joder, joder, joder… Esto duele. Va, hostias, dime ya lo que tengas que decirme. ¿Qué cojones haces en mi casa? – dijo Souji levantándose del suelo y sentándose en la silla del escritorio

- He venido a advertirte de que nuestro primer rival no tardará en venir a por nosotros.

- Perdona, perdona. Creo tener entendido que todo este rollo tuyo es cosa de una disputa territorial en tu mundo y que tu objetivo es encontrar unas jodidas balizas antes que el resto de competidores, ¿no?

- Exactamente. Dudaba de que tu inteligencia te permitiera entender nuestro sistema de resolución de conflictos.

Hija de puta. Si no fuera porque me temo que ese puto cacharro que llevas encima podría freírme con un mega-rayo o alguna mierda similar, te metía un grito ahora mismo, te arrancaba ese puto abrigo y te ponía a cuatro patas para demostrarte lo que es una conquista al estilo Souji. Aunque no sé a quién quiero engañar, si por mucho porno que haya visto no la he metido de verdad en la vida. Pero da igual, sé dónde está el agujero y eso me basta.

- Pues mira, lo entiendo perfectamente. Lo que no entiendo es qué coño pinto yo en todo esto. Es más, no entiendo por qué narices con la tecnología que tienes o tenéis tú y los tuyos, necesitáis ayuda de nadie de este mundo.

- Porque os necesitamos para conseguir las balizas.

- ¿Y qué son esas balizas? ¿Son alguna especie de cubo mágico que solo podemos tocar los de mi mundo o qué?

- No, son situaciones específicas que conciernen a los habitantes de la zona escogida como campo de batalla.

- ¿Perdona? Creo que no te sigo. ¿Situaciones específicas?

- Exactamente. Se escoge un mundo paralelo, en este caso el vuestro, y a él se lanzan unas balizas virtuales, es decir, objetivos que debemos cumplir en forma de situaciones que provocar entre los habitantes de ese mundo.

- Entonces, ¿vuestro objetivo es provocar guerras entre países, montar atentados terroristas o algo así?

- Ya te expliqué que nosotros no somos unos bárbaros como vosotros. Ni siquiera utilizamos todo el mundo escogido como campo de batalla para no interferir demasiado en la vida normal del mismo. Solo usamos una pequeña parte.

- ¿Y qué parte es esa en mi mundo?

- El Instituto Kasisuspendo.

- ¿Cómo? ¿Cómo que mi instituto? ¿Y qué situaciones tenéis que provocar en mi instituto para conseguir puntos o lo que sea que os den? Y es más, ¿situaciones en mi instituto? ¿Y me necesitas para provocarlas? Espero que no sueñes con que putee a nadie de tu parte, porque tu mundo y tus conflictos me importan una mierda pinchá en un palo.

- Cada uno de los siete que hemos sido enviados aquí tiene asignado un compañero humano, es decir, un estudiante de tu instituto. Cada una de las siete situaciones os involucran a un par de vosotros. Si yo consigo que tú te veas involucrado en una de esas situaciones con el compañero asignado de otro de los enviados de mi mundo, ese enviado queda descalificado y su compañero libre de obligaciones, aunque eso no evita que pueda seguir siendo utilizado para cumplir los objetivos de las balizas virtuales.

- A ver, a ver, a ver. Deja que recapitule. Me estás diciendo que aparte de mí, hay 6 tíos más de mi instituto que están siendo puteados por una extradimensionana o extradimensionano como tú y que vamos a tener que bailar a vuestro son hasta que hagamos lo que coño sea que hagamos lo que queráis para que consigáis puntos. El primero que consiga que cuatro de nosotros haga lo que se supone que le han mandado le haga hacer, gana y se vuelve a su mundo como vencedor para su patria.

- Exactamente. Al final vas a ser menos idiota de lo que me esperaba.

- ¡Me cago en tus putos muertos! Si es que tienes de eso. A ver, explícame qué mierdas son esas situaciones y que yo me entere, porque esto se está convirtiendo en un marrón enorme y eso que lo único que he hecho por ahora ha sido verte en pelota picada. Eso me gusta, no me malinterpretes, por mí puedes desnudarte ahora mismo y seguimos hablando mientras enfundas mi sable en tu entrepierna. Estoy dispuesto. Puedo bajarme los pantalones ahora mismo…

- Las siete situaciones tienen mucho que ver con el amor. Es decir, son situaciones amorosas.

- ¿Cómo? ¿E ignoras mi propuesta de sexo? Eres fría como el hielo, pero tranquila, me abrocho de nuevo el botón. Matailusiones. Pero entonces, ¿tienes que ayudarme a ligar o cómo funciona esto? Porque espero que por lo menos me busques una tía maja y que sea algo menos estrecha que tú.

- Hace unas horas se ha liberado la primera de las balizas. Tenemos 72 horas para cumplir el objetivo. El primero que lo consiga, será el primer vencedor.

- ¿Cómo que 72 horas? ¿Esperas que en 72 horas me ligue a alguna tía o algo? Estás loca. Llevo años intentándolo con toda la que se me pone a tiro y lo más cerca que estoy de tener una relación es con esa loca de Arisu, cosa que como entenderás, no me hace ni puta gracia. He pensado en cortarme la polla con las tijeras de cocina si algún día me planteo de verdad y en serio el follármela por necesidad. Sería un último acto de sensatez.

- Sí, hay tiempo. Cada vez que se libera uno de los objetivos, tenemos 72 horas para cumplirlo. Siempre el mismo tiempo. Eso sí, no sabemos cuánto tiempo puede pasar entre que se cierra un objetivo y se libera el siguiente. Pueden pasar horas o pueden pasar días, todo depende de cómo se desarrollen las relaciones del entorno escogido para resolver el conflicto.

- Vamos, que esperáis a ver una situación puta entre nosotros para decidir darnos un “empujón”, así vilmente. Es decir, que sois unos aprovechados de la hostia.

- Básicamente.

- Pues a ver, sorpréndeme. ¿Cuál es ese primer objetivo?

- Que Souji Sugisaki tenga una cita con Kaede Higoseko.

- Espera, espera. ¿Puedes repetirme el objetivo? Porque creo haber entendido que esperáis a que una situación sea propicia para así poder impulsarla y aprovechar para vuestro estúpido jueguecito. Esa tía esta loca. Sé que sería capaz de atarme a una cama en plan sadomaso y verterme cera por encima, que seguro que le molan esos rollos. Debe tener hasta un látigo con una foto mía en el  mango en su casa, pero yo ni de coña me lío con ella. Vamos, muero. No me parecería tan duro como enrrollarme con Arisu, pero una cita con esa tía puede acabar o con mis nervios o con mis huevos. Una de las dos cosas acabaría destrozada, y sinceramente, preferiría la primera, pero sé que sería la segunda.

- Lo siento, pero el que os hagamos nuestros compañeros es precisamente para evitar que os neguéis a participar. Si te niegas, puedo utilizar este aparato para provocar un cambio en ti y que obedezcas mis órdenes.

Hija de puta. No me acordaba de eso. La última vez me amenazó con hacer que Arisu me asaltase sexualmente. Eso sería jodido, pero que yo intentase asaltar a Arisu sería ya demasiado duro. Dios, ¿y si hace que se me ponga dura al mirar a Arisu? Esta zorra es capaz. Me cago en su estampa.

- Ugh… Vale, colaboraré pacíficamente porque en realidad me caes bien y quiero ayudarte a acabar con todo esto. Cuanto antes ganes, antes podré volver a mi vida de siempre.

- Estupendo. Parece ser que vas a resultar ser hasta buena persona.

Una puta polla. Me caes como el culo y lo único que tienes bueno es ese cuerpazo que tienes, pero mira, me tienes acojonado. En serio, acojonado. Me da miedo despertarme por la mañana y encontrarme con el culo de Arisu rozándome la pierna o algo. Tú serías capaz de hacerme eso. Pero lo de Kaede no es mucho mejor, joder, joder, joder. Que esta tía no sabe que Kaede está como una puta cabra. Me van a matar. Me cago en mi padre. Joder, literalmente, me cago en mi padre. Pienso ir a buscarle para partirle la cara. Tiene que haber una forma de cancelar este contrato. Que devuelva la pasta o algo, puto calzonazos, cómo me la ha jugado.

- Y por cierto, Souji, enséñame dónde voy a dormir.

- ¿Cómo que dónde vas a dormir?

- Como entenderás, no puedo permitirme el lujo de apartarme de ti y que alguno de mis rivales estropee mis oportunidades, así que me quedaré a vivir contigo hasta que todo esto acabe.

La hostia, que el pibón se quiere quedar a dormir en mi casa. No seré yo el que se queje, aunque espero que se pague ella sus cosas, porque yo no pienso soltar un duro por una tía que no sé si me voy a poder pinchar. Paso de ser un pagafantas. Lo siento, para soltar dinero por una mujer, he de tener asegurado el sexo. Al menos una mamada. Algo, pero sea como sea no pienso pagarle nada. Bien pensado, podría ser ella la que me pagase alquiler a mí. La putada es que tenemos un cuarto libre, de lo contrario le diría que se quedase conmigo. Dios, si duerme en pelotas esto puede ser un espectáculo. Me veo levantándome con las sábanas pegajosas a diario. Pero qué asco doy, joder, en serio, me estoy dando asco a mí mismo por pensar esto. Mejor que sea ella la que se levante con las sábanas pegajosas. Sí, mucho mejor. Ahora me he puesto palote de nuevo. Me voy a cambiar el nombre por Tiendadecampaña Sugisaki.

- Pues nada, no pasa nada. Yo soy así de majo y te haré un hueco en mi habitación. Podemos poner un futón en el suelo, o una cama, lo que quieras. Así te tendré cerquita y podrás protegerme de los int…

- Dormiré con tu amiga Arisu.

Puta de mierda. No sé si me ha visto venir, aunque no me extrañaría si me ha mirado a la entrepierna. Aunque mirándolo por el lado bueno, ¿qué hacía mirándome la entrepierna? Eso es que le molo fijo, o al menos se me quiere follar. Espero que en su dimensión esa paralela no tengan dientes en el coño o se coman a los tíos con los que follan. Me arriesgaré. Y por cierto, ¿Arisu mi amiga? Creo que eso denota algo de odio hacia mi persona. Es una afirmación de las que se hacen por joder. Me odia pero me mira el paquete. Bien, el sexo salvaje con amor-odio siempre es el mejor. O eso dice Temeto. Puto Temeto, me tienes comido por dentro. Temeto… Temeto… ¡hostias! Las cámaras que pusiste en la habitación de Arisu me van a ser útiles y todo. El primer pajote que me casque esta noche será a tu salud. O no. Eso ha sonado muy gay.

- ¿Y por qué con Arisu? Tenemos una habitación libre.

- Porque así podre vigilar que no la utilicen en nuestra contra como arma para impedir que cumplamos nuestro objetivo.

- Sinceramente, dudo mucho que nada de lo que pueda hacer Arisu me impida quedar con ninguna otra mujer. En serio. Podría decirme que no quiere que me acerque a la tía más fea del mundo… bueno, a la segunda más fea del mundo, que la primera es ella, y me tiraría a los brazos de ese adefesio con tal de joderla a ella. En serio. No te preocupes.

- Todavía no puedo decirte nada del tema, pero será lo mejor. Créeme.

- Como quieras. Que disfrutes de su olor a sobaco.

[19:20, Arisu en el salón]

<Mientras tanto, Ma’n ha explicado a Arisu lo mismo que Kom a Souji: todo el tema de las balizas, cómo funcionan, el mundo paralelo, la resolución de conflictos y demás.>

- Entonces, Ma’n, ¿necesitas mi ayuda para salvar tu mundo?

- Tanto como salvar, no, pero de verdad que necesito tu ayuda para conseguir que mi bando venza en esto.

- Es que yo te ayudaría. Eres un chico muy amable y eso, y te creo, estas cosas son normales, ¡lo he visto en muchos animes! Pero es que me da miedo que Souji se ponga celoso. Es que verás, él está muy enamorado de mí y…

- La primera baliza es conseguir que él y Kaede Higoseko tengan una cita. Tenemos 72 horas de tiempo límite. ¿De verdad estás dispuesta a permitir eso?

- ¡¿Cómo dices?! ¡¿C-Con Kaede?! Eso no puede ser.

- Exactamente, no puede ser. Y encima ayudado por esa chica que ha aparecido desnuda en vuestra casa. ¿De verdad quieres que sea ella la que consiga puntos y no yo? ¿De verdad quieres que ella le esté agradecida a Souji? Quién sabe cómo podría pagarle, y más cuando se le presenta desnuda sin apenas conocerle.

- ¡Ay, ay, ay, ay! ¡¿Y qué hacemos?! Me van a quitar a mi Souji. No puede ser, seguro que Souji la rechaza. Me quiere demasiado como para…

- No seas ingenua. Es un hombre. Mirará a la primera mujer que se le ponga delante y se le ofrezca. Y más siendo virgen como es. Escucha, si frustramos su plan, yo me llevaré un punto y tanto Ko’m como el compañero de Kaede quedarán fuera de este juego. Si es Ko’m la que consigue que Souji salga con Kaede, tanto el compañero de Kaede como Ko’m se llevarán un punto, yo nada, y no tendré que irme, pero tendrás que preocuparte doblemente. Una por haber salido con Kaede, y otra por lo que esa guarra de Ko’m pueda hacerle en agradecimiento.

- ¿Kaede también tiene un compañero como Souji y como yo? Madre mía, qué lío. Y no quiero que Kaede salga con Souji. Es mala, siempre me riñe y no sé por qué. Me acusa de cosas falsas y me culpa de todo lo malo que le ocurre a Souji, ¡con lo que yo le quiero! No sé de dónde saca esas ideas tan ridículas. No me cae bien, pero como es amiga de Souji procuro llevarme bien con ella. No quiero que mi cariñito me odie por algo así.

- Lo tiene. Y si de verdad quieres impedir que Kade y Souji tengan esa cita, tendrás que seguir mis instrucciones. Y sobretodo, no digas nada a Souji sobre mí ni sobre que sabes de qué va todo esto. Es importante que le demos la menor cantidad de información posible para poder adelantarnos a sus movimientos.

- ¿Es que no sabéis quién tiene un compañero como vosotros mismos? Tú acabas de decirme que sabes que Kaede tiene un compañero. Eso es que lo sabes, ¿no?

- Normalmente no, no se sabe quiénes son los implicados en cada partida. Yo solo sé que Kaede tiene compañero porque es una de las personas implicadas en el primer objetivo. Todos los implicados tienen compañero, con lo que es una conclusión lógica.

- ¿Y sabes quién es el compañero de Kaede?

- No soy yo y no es Kom, con lo que me quedan cinco opciones, pero aunque sepa quiénes son los otros participantes, no sé a quién se le asigna quién. Cada uno de nosotros solo recibe el informe de su propio compañero. Hasta que tú no aparezcas como implicada en uno de los objetivos, nadie sabrá que me tienes contigo.

- Entonces, ¿eso quiere decir que puede que tenga una cita con Souji en uno de esos objetivos?

- Posiblemente.

- ¡Estupendo! Hace mucho que quiere pedírmelo, pero al pobre le da mucho corte, ¿sabes? Una vez le susurré al oído y dio un salto enorme del sofá, tanto, que hasta se cayó de culo. Luego se fue corriendo a su habitación y estuvo llorando toda la noche. Creo que el pobre tenía miedo de que yo pensase que le había rechazado y por eso lloraba. Es muy tierno.

- Ehm… Sí, bueno, si tú lo dices… Pero podrías tener que salir con algún otro chico, aunque bueno, no todos los objetivos tienen por qué ser citas.

- ¡¿EEEEEEeeeeeeeeeh?! ¡¿Con otro chico?! Yo no podría hacer eso. Solo quiero a Souji y soy ya como su esposa. No podría hacerle eso a mi maridito. No sería justo y además no me gustaría.

- Siempre puedes usarlo para fingir y ponerle celoso. Así solo tendría ojos para ti y se olvidaría de todas las demás.

- ¡Uy! ¡Eso no lo había pensado! Pero es que me da mucho miedo hacerle daño. Pero bueno, si hace falta por ayudarte, estoy seguro de que lo comprenderá.

<En ese momento se abrió la puerta de la habitación de Souji y se comenzaron a escuchar pasos por la escalera.>

- Arisu, tengo que irme. Recuerda lo que te he dicho. No le digas nada. Volveré a ponerme en contacto contigo muy pronto, no te preocupes.

<Ma’n desapareció tal y como había aparecido, y Arisu pudo escuchar a Souji llamarle desde la cocina con su cariño habitual.>

- ¡Arisu! ¡Retrasada! Ven a la cocina un momento. ¡Eh! ¡Sorda de los cojones! ¡Que vengas!

- Ains, como me gusta su voz. Me encanta que me llame y me reclame. Así me desmuestra lo que me necesita. No quiere pasar más tiempo sin mí.

[19:25, Cocina]

<Cuando Arisu entró en la cocina, Souji estaba apoyado sobre la encimera y Ko’m, vestida con una camisa y unos pantalones de Souji que le quedaban bastante grandes, sentada en una silla de la mesa en la que solían comer habitualmente. Arisu no pudo evitar mirar de reojo a Kom mientras se dirigía a Souji.>

- Dime Souji. Perdona, estaba viendo la televisión y no te había escuchado. No hace falta que te preocupes más, cariño.

- Que no me llames cariño, que me da cáncer. Escucha, esta es Ko’m, es… una vieja amiga de la guardería. Sus padres han tenido que salir de viaje inesperado por la muerte de un familiar y se ha quedado sola en casa. Ha llegado hoy tras las clases a su casa y se ha encontrado con unos ladrones que han intentado violarla, por eso ha llegado hasta aquí desnunda. Como la policía está investigando su casa, no puede volver. Y encima le da miedo quedarse sola con lo que le ha pasado, así que va a quedarse unos días con nosotros. Dormirá contigo si no te importa, ya sabes, yo soy un chico y no voy a ofrecerle que se quede en mi cuarto, y tampoco quiere quedarse sola en el cuarto de invitados.

Menuda trola kilométrica que acabo de soltar. Soy un artista. Ha quedado niquelado. Se lo tragarían hasta en CSI, en serio, unas gafas de sol. Me faltan unas gafas de sol para ponérmelas en este mismo momento y quedar como el puto amo. Pero bueno, lo que importa aquí es que  voy a tener a esta loca de otra dimensión controlada y más que controlada gracias a Temeto y su sistema de cámaras de la habitación de Arisu.

- Oh, Souji – dijo Arisu sin poder evitar el suspiro sabiendo que Souji le había mentido claramente -, me parece bien. Si es amiga tuya no tengo nada que objetar. Sabes que por ti haría lo que fuera.

- Lo sé, no te preocupes. Lo sé.

Y por eso solo meto los gayumbos en la cesta de lavar cuando por la mañana son capaces de mantenerse en pie mejor que yo. Sé que los lava a mano y me da miedo. Esta es capaz de exprimirlos e ir guardando en un bote los fluidos que salen de ellos o algo. Es una puta cerdada, lo sé, pero es que me la imagino haciéndolo. Por eso con los dos últimos que he echado a lavar me he limpiado bien el culo tras cagar con ellos, a ver si así le daban arcadas y los metía en la lavadora sin hacer guarrerías con ellos. Estoy convencido de que que limpiarme el culo repleto de mierda con mis gayumbos es menos guarrería que lo que pueda hacer ella con ellos.

- Hola Ko’m. Me llamo Arisu Tontikawa y soy la nov…

- ¡Loooocaaaaaaaaaa! Ni puto caso Ko’m.

- Ay Souji, qué vergonzoso eres. Ko’m, estaremos encantados de tenerte en nuestra casa y ayudarte en todo lo que podamos. Veo que no has traído ropa, así que puedo prestarte algo si quieres para hoy y mañana ya iremos a comprar ropa nueva.

- Ay, qué sofocón que tengo. Muchas gracias, Arisu. Eres una chica muy amable, no sé qué habría hecho si hubieses dicho que no. Estaba muy preocupada.

<Ko’m montó un número de cuidado, llorando y todo. Parecía una chica la mar de angelical.>

La madre que la parió. Si tiene sentimientos. Yo ya comenzaba a confundirla con un Frigopie y me hacía ilusiones con que hiciera buenas migas con mi Calippo. Cómo le gusta el teatro.

- No te preocupes Ko’m. Te prepararé un baño caliente. Te llevaré ropa limpia al baño. Te quedará mejor que esa ropa de Souji… que es… de Souji… y bueno, es para que la lleve Souji. ¿Vale?

- Vale. Muchas gracias, de verdad. Eres una bellísima persona. Dentro de un rato me traerá una amiga algo de ropa, pero me vendrá bien un pijama para cuando salga del baño.

- ¡Claro!

<Arisu salió corriendo de la cocina y fue directa al piso de arriba, posiblemente a preparar el baño que había dicho.>

- Bueno, Souji. Ahora ya está todo listo. Voy a darme ese baño que me ha ofrecido tu amiga y a pedir que me entreguen mi equipo de despliegue.

- ¿Qué equipo de despliegue? ¿Te refieres a armas y eso? Aunque bueno, teniendo en cuenta vuestro estilo de vida y de qué va todo esto, lo dudo. ¿Viagras? ¿Un cargamento de viagras? ¿Condones? Qué menos que regalarme los condones si quieres que vaya por ahí follándome a todo lo que me pidas.

- Me refiero a equipo de integración en este mundo. Básicamente un aparato como el que utilizo camuflado como un móvil de vuestro mundo aunque con sus mismas funciones y unos cuantos accesorios, entre ellos un uniforme del Instituto Kasisuspendo. Pero tranquilo, que lo materializaré desde mi terminal y no va a venir nadie raro a entregar un paquete.

- ¿Cómo que un uniforme de mi instituto? ¿Y eso? ¿Vas a ir también a mi instituto?

- Ya te he dicho que no me voy a separar de ti en ningún momento. No puedo perderte de vista, por eso no solo voy a ir tu instituto, iré a tu clase.

- ¿Cómo dices? ¿Y a cagar? ¿Voy a poder ir a cagar sin que vengas? Que si quieres oler mi producto no importa, es tu problema, pero me da algo de palo. Eh, no sé, tal vez quieras ver cómo me la meneo. Igual te va ese rollo. Pero luego no me culpes si te da en un ojo. Eso sí, yo también quiero ver chicha a cambio. Yo te enseño, tú me enseñas.

- Guardaré las distancias, pero siempre estaré cerca de ti. Y no lo hago por ti, lo hago por el bien de mi objetivo.

- Ya, lo cierto es que no lo he dudado en ningún momento… o sí. Creer es poder.

<Ko’m estuvo unos minutos trasteando con su terminal cuando se escucharon unos gritos desde el piso de arriba>

-  ¡Ko’m! ¡Ya tienes el baño preparado! ¡Cuando quieras!

<Ko’m volvió a su tono de voz angelical, totalmente opuesto al serio y seco que usaba con Souji.>

- ¡Ya voy! ¡Muchas gracias! ¡Me has salvado la vida! - dijo Ko’m mientras se dirigía hacia las escaleras para subir al piso de arriba

[19:40, Ko'm en el baño]

<Cuando Ko’m llegó al baño se encontró con Arisu esperándola en la puerta.>

- Aquí Ko’m. Te he dejado la bañera caliente llena. Encima de la cesta de la ropa tienes un pijama limpio y ropa interior para cambiarte. Te quedará algo grande, ¡pero al menos no es ropa de Souj…! Quiero decir que no es ropa de chico.

- Vale, muchas gracias. Eres un amor. De verdad.

<Cuando Arisu se fue, Ko’m entró y cerró la puerta tras de sí. Se quitó la ropa de Souji que se había puesto para hacer el papel y se dispuso a entrar en la bañera.>

- Al menos ahora podré relajarme un poco. Este trabajo es de todo menos agradable. Estar rodeada de esta gente es cuanto menos desesperante.

<Tan pronto como Ko’m metió un pie en la bañera, se dio cuenta de que el agua estaba hirviendo.>

- ¡Auch! Esto hierve. No saben ni preparar un baño caliente como es debido. En fin, echaré un poco de agua fría.

<Al cabo de unos minutos de relax, Ko’m salió de la bañera dispuesta a secarse con la toalla que le habían preparado.>

- Bueno, al menos he descansado un poco. Será mejor que me vista y salga a ver qué tal va todo, que tengo que ir preparándome para cumplir mañana el objetivo de la primera baliza… ¡Ay! Esta toalla es como un trozo de lija. Rasca muchísimo. Ya podría haberme tocado un compañero con una casa algo más agradable.

<Ko’m se secó con la áspera toalla, la dejó un lado y fue a ponerse el pijama de Arisu.>

- Y con esto todo listo. Voy a… ¿Qué es esto? ¿Por qué hay dos agujas clavadas en el pijama? Esa chica es demasiado descuidada. Al final será un peligro en sí misma. Se las quito. Ya le comentaré que las he encontrado con mi cara de inocente.

<Y mientras Ko’m se vestía, unos ojos la espiaban desde la puerta entreabierta del baño sin que ella se diera cuenta que desaparecieron cuando acabó de vestirse…>

[20:10, Cocina]

<Cuando Ko’m bajó a la cocina, se encontró con Arisu preparando la pizza que le había prometido a Souji mientras este miraba con cara de asco y se sacaba una pizza precocinada del congelador. Al cabo de media hora la cena estaba lista.>

- Souji, mira, he preparado la pizza con muchos champiñones, como te gusta.

- Lo siento Arisu, pero todo lo que cocinas me da asco. Lo sabes. No tengo ya fuerzas ni para discutir contigo. Deja que me coma mi pizza y me vaya a mi cuarto. Estoy cansado.

- Pero qué tierno eres. No seas tímido, sé que tenemos una invitada, pero puedes actuar como siempre.

- Vale, entonces te lo diré con todas las letras: tu comida me da arcadas. Que me dejes en paz, puta loca. Déjame. Desaparece. Piérdete.

- Ay, algún día perderás tu timidez, pero no me importa. Sé que me quieres.

<Souji miro hacia el techo con gesto de desesperación, comió y se fue corriendo a su cuarto. Ko’m dejó la pizza sin tocar. Seguramente porque en cierto modo creía en las palabras de Souji cuando hablaba de la comida de Arisu y por otra parte para hacerse la víctima desesperada. Tampoco tenía demasiada hambre en particular.>

[21:20, Habitación de Souji]

Bien, bien, ya llegamos a lo bueno. Veremos cómo se las apañan esas dos en su cuarto. Mira, acaban de entrar. Ahora veremos qué puedo ver hoy. Dios, ¿se quitará el pijama para dormir? Aunque esas escenas de los animes con las tías con el pijama a medio quitar entre el futón me ponen a mil. Tampoco estaría mal. Menos mal que he comprado pañuelos papel esta tarde, porque me van a hacer falta. Me voy a quedar seco, verás, pero seco.

[21:25, Habitación de Arisu]

- Bueno Ko’m, yo dormiré en el futón, tú puedes quedarte con la cama. No te preocupes.

- De acuerdo, muchas gracias Arisu. Eres un sol. – dijo Ko’m mientras abrazaba a Arisu

- Ah, pero antes de nada, tengo que hacer una cosita. Sé que Souji lo hace porque se preocupa por mí, pero no queremos que vea cambiarse a otra chica que no sea yo, ¿verdad?

- ¿Cómo dices?

<Arisu se acercó a las cámaras que tenía instaladas en la habitación y sacando un rollo de cinta aislante del bolsillo de su delantal, las tapó todas antes de empezar a cambiarse. Entonces se escucho un misterioso grito desgarrador en toda la casa.>

- ¡NOOOOOOoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo…!

<El grito cesó.>

- ¿Qué ha sido ese grito? ¿Ha sido Souji? - preguntó Ko’m sobresaltada 

- No te preocupes, siempre lo hace. Métete en la cama, que me cambio y apago la luz. Descansa. Te hará falta.

- Buenas noches entonces – dijo Ko’m mientras se metía en su cama

CONTINUARÁ…

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