Diario de una vecitonta (III)

Escrito por Hazu El 16 - octubre - 2011

Diario-de-una-Vecitonta-3

[ Hora del almuerzo, azotea del instituto]

La madre que me trajo, en serio, ¿qué es esto? ¿Una cámara oculta que me ha preparado mi padre? No, joder, me habría puesto a una tía fea para acojonarme, además, dudo que la hippie de mi madre permitiese al calzonazos de mi padre hacer estas cosas.

<De repente la chica hizo aparecer de la nada un pequeño aparato, casi como una calculadora pero con muchos botones, los presionó unas cuantas veces y al instante un uniforme calcadito al de las chicas del instituto cubría su cuerpo desnudo>

- ¡Hostias! ¿Cómo has hecho eso? En serio, ¿puedes decirme qué está pasando aquí? ¿Qué es eso de que soy tu compañero? Justo iba a preguntarte si es que querías que te diera marcha, pero veo que te has vestido, así que me temo que hoy me toca sesión de manualidades…

- Souji Sugisaki, 16 años, hijo de Touji y Sanae, has sido escogido para ser mi compañero en el terreno de juego.

- ¿En el terreno de juego? ¿Quieres decir algún deporte o algo de eso? Porque yo siempre he dicho que correr es de cobardes y sudar es de guarros, no sé si me entiendes…

- Tranquilo, he tenido acceso a un informe completo sobre ti, así que no hace falta que me cuentes nada de tu vida. Solamente sigue mis órdenes.

 

Sigo sin saber qué quiere esta tía. ¿Un terreno de juego? Debe ser amiga de Arisu, o al menos debería serlo. Serían grandes compañeras de habitación… en el jodido manicomio. Las mujeres de este pueblo están todas como una chota, sin excepción.

<Souji se acercó a la chica y le puso la mano en el hombro>

- ¿Y si me dices al menos cómo te llamas? Aunque lo cierto es que no sé si quiero saberlo.

Hostias que si quiero saberlo. Cómo te llamas, dónde vives, si tragas o escupes… todo. Aunque ya tengo una buena imagen mental de ti. La putada es la tienda de campaña que se me ha quedado, así que a ver si me libro de ella cuanto antes y me acerco a hacer una visitilla al baño.

- Me llamo Kom’em Eloto, pero puedes llamar Kom. Procedo de una de las múltiples dimensiones similares a la vuestra que existen, más concretamente de la variante AF345-02. Mi mundo es tecnológicamente más avanzado que el tuyo, y todo básicamente a que la mayor diferencia entre ambos es que en el nuestro no se producen guerras. Cuando queremos solucionar algún conflicto político o territorial, las partes afectadas envían a varios escogidos a una dimensión paralela que han de conquistar. En resumen, que el primer representante en conquistar tu mundo, dará la victoria a su parte asociada en mi mundo.

- Espera, espera, espera… Estoy procesando lo que me has dicho. Mi primera idea ha sido decirte que estás pirada. Puedes creerme cuando te digo que te lo diría con motivo. Es lo que pareces y yo tengo más experiencia de la que me gustaría tratando con mujeres que están mal de la cabeza. Eso sí, el trasto que has sacado antes y que me ha jodido la vi… y que te ha proporcionado ropa no parece algo de este mundo. Pero, ¿conquistar nuestro mundo?

- No te preocupes. Con “conquistar” no nos referimos a someteros a nuestra voluntad. No sabríamos qué hacer con un mundo tan primitivo como el vuestro. Se han lanzado siete balizas virtuales en vuestro mundo, el primero que consiga 4 de ellas, es el vencedor.

- Vale, me alegra saber que no vas a meterme un rayo láser o lo que Dios quiera que uséis en tu mundo cuando me dé la vuelta, pero, si hay varios de tu mundo aquí… ¿cuántos exactamente?

- Siete.

- ¿Y cada uno de vosotros siete necesita un compañero?

- Exactamente.

- ¿Y si cada uno de vosotros consigue una baliza? ¿No gana nadie?

- Entonces nos veríamos obligados a luchar entre nosotros para arrebatárnoslas.

- ¿Luchar? ¿Acaso sois guerreros?

- No. Se nos escoge aleatoriamente de entre los habitantes de cada una de las zonas implicadas en el conflicto. Así se intenta que sea todo lo más justo posible. Nuestros compañeros en este mundo también son escogidos de forma aleatoria, aunque por desgracia yo he sido la que ha salido peor parada en ese sorteo.

- ¡Quieta pará! Llegas, apareces de la nada, me dices que tengo que ser tu compañero, que esto es una especie de juego para resolver conflictos en tu mundo y encima me insultas a la cara. ¿Sabes que te digo? Que paso. ¿O no habías pensado en la posibilidad de que me negase a ser tu compañero?

- Sí, lo había pensado. Es más, lo tenía previsto. Pero tengo remedio para eso.

- ¿Vas a matarme? ¿Es eso? No tienes huevos… Literalmente, te he visto antes, podrías fabricar peluquines para una docena de calvos con lo que tienes ahí abajo, pero huevos… no. No tienes.

- Uhm. En nuestro mundo nos especializamos en tortura psicológica, así que los métodos son más sutiles.

- Oh, vamos, sorpréndeme.

- Puedo hacer que Arisu Tontikawa sienta un inexplicable deseo de hacerte suyo y te asalte sexualmente cada vez que te vea por el resto de tu vida.

¡La puta madre que la parió! No tengo ya bastante con aguantar las subnormalidades de Arisu de vez en cuando como para que encima la convierta en una perra en celo. Dios, no, en serio, por favor, que alguien me mate pero eso no. Podría tirarme desde aquí mismo al patio, seguro que muero estampado. Quedaría hecho un bonito cromo. Esto me supera, ¿por qué todas las locas del mundo acaban a mi alrededor? Si hay un ser superior por alguna parte, estoy seguro de que me tiene manía. Debe ser por aquel DVD porno inter-religión que me compré. Pero es que joder, ver a unas monjas liándose con unos monjes budistas era algo que me molaba. Me cago en Dios, en serio, me cago en Dios. No, espera, mejor no me cago en él que bastante jodido me tiene ya.

Pero, un momento… Hay algo que sí que me resulta extraño en todo esto…

- Oye, Kom, mi padre me dio la caja con el colgante del que tú pareces haber salido. ¿Cómo es eso posible?

- Aunque los candidatos en este mundo se escogen de forma aleatoria, se hace desde un listado base. Tu padre fue escogido más o menos a tu edad para ser compañero de uno de los nuestros, así que tú, como descendiente directo, estabas en la lista de posibles candidatos a compañero.

- ¿Que mi padre qué? No me jodas, si es el tío más idiota que te puedas echar a la cara. Aunque claro, tener a alguien tan manso como compañero siempre es interesante, especialmente si quieres que siga tus órdenes. Qué hijo de puta. ¿Entonces él sabía todo esto?

- Sí. Como antiguo participante del juego, tuvimos que pedirle permiso para que fueras mi compañero.

- ¿Y os lo dio? ¿Así sin más? ¿Sin pedir nada a cambio?

- Para nada. Nos pidió una buena suma de dinero de este mundo para compensar las “posibles pérdidas emocionales por tu muerte prematura”.

Pero qué hijo de puta más grande. Ha vendido a su propio hijo por cuatro duros. Papá, esto no se hace, en serio, no se hace. Es la segunda putada más grande que me has hecho en mi vida. Sí, eres una persona tan cabrona que vender a tu hijo y dejarle a su suerte para que posiblemente muera es la segunda peor cosa que has hecho. La primera fue hacerme vivir con Arisu. Eso sí que no lo perdonaré en la vida.

- Vale, entendido, entendido. Estoy hasta las pelotas de esto y me duele la cabeza. No sé cómo me estoy tragando tu sermón, supongo que porque todavía ando medio empanado intentando que se me pase el calentón de antes. Que no sé si te lo han dicho alguna vez, pero estás como para hacerte un favor y darte las gracias. Quiero marcharme, justo va a finalizar la hora del almuerzo y no tengo ganas de más broncas por hoy. Higoseko me tiene caladísimo.

- Tranquilo, puedes volver a clase. Me pondré en contacto contigo de nuevo cuando llegue el momento.

[12:30, quinta hora de clase, Clase 2-3]

Joder, joder, joder, joder, joder. En el puto lío que me ha metido el cabrón de mi padre. Con la puta suerte que tengo, capaz de diñarla a la primera de cambio. Y todavía no he catado a una mujer, la hostia. Sí, me he corrido miles de veces, pero quiero hacerlo DENTRO de una mujer de verdad. Dios, ¿y si no llego a mañana? Tal vez podría intentarlo con Aris… ¡DIOS! Esto me tiene desquiciado. ¿Cómo se me puede haber ocurrido siquiera el follarme a Arisu? Con esos putos dientes que tiene, me rebana la polla con la primera mamada que me haga. Tienes que calmarte, Souji, esto no puede ser lo que parece. Seguro que es una loca más qu…

- ¡Souji!

- Arisu… No estoy de humor para tus chorradas, en serio, ahora no.

- He estado hablando con Higoseko. ¡Parecía muy enfadada! Me ha dicho que le has contado que has llegado tarde a clase por mi culpa, ¡y eso no es verdad!

- Cierto, no es verdad, pero prefiero echarte el muerto a ti. Además, con suerte un día te suelta una de las hostias como las que me mete a mí y tengo que enviarte tu ropa al polo norte o algo.

- ¡Ay! ¡Cuánto me alegro de que confíes tanto en mí como para ayudarte en los momentos difíciles! No te preocupes, si puedo evitar que te echen regañinas, lo haré.

- En realidad a ti no te confiaría ni mi hámster… Es más, ya te confié a mi hámster una vez, cuando tenía ocho años. Desapareció sin dejar rastro y apareció a los dos días asfixiado y untado en mierda en la papelera del baño de tu casa… U-Un momento… Antes era demasiado pequeño como para pensar mal, pero ahora…

- ¡Tengo que irme a mi sitio! Ya llega el profe.

Dios mío. Zorra. Cabrona. Mataste a Bigotitos metiéndotelo en tu puto ojete. Degenerada de los cojones. Cuando llegue a casa voy a coger esa maldita anguila que tienes en la pecera de tu cuarto y me la voy a meter por el culo hasta que se asfixie y sientas lo mism… La madre que me… Necesito dormir, este estrés puede conmigo. Menos mal que mañana es día de fiesta y podré librarme de todo esto al menos un día. Eso sí, no pienso quedarme en casa con esta loca, quedaré con Temeto o algo a ver, aunque la última vez que estuve en su casa me puso un vídeo en el que dos tías se comían un vaso de mierda recién cagada por una de ellas. No, no era ese tan famoso, eran su tía y su abuela, que son fans del porno casero. Así ha salido Temeto. Y así salí yo de su casa, corriendo despavorido como marica que se lleva el viento. Joder, que su abuela tiene 80 años y su tía 60. Para haceros una idea podéis cagaros en las sábanas, quitarlas, hacerlas una pelota y listo. Tendréis la misma cantidad de mierda y arrugas que vi yo en aquel vídeo.

Tal vez podría quedar con Setekaga. No es que hablemos mucho,  y no es porque me caiga mal ni nada de eso, simplemente que él es un maldito santo que no ha roto un plato en su vida y yo… bueno, soy yo. No soy un cabrón, que conste, pero no tengo esa visión endulzada de la vida que tiene él. En fin, si tengo que escoger entre ver a la abuela de Temeto en bolas de nuevo o aguantar al pardo de Setekaga, casi que me quedo con el delegado. Además, tengo la excusa de que no ha venido hoy a clase y quiero saber qué tal le va. Un plan perfecto. Ahora que no se entere Arisu, que de lo contrario querrá apuntarse  y la habremos liado.

[Fin de las clases, puerta del Instituto Kasisuspendo]

Menos mal que hoy Arisu tiene que quedarse con el Club de Literatura hasta tarde, así podré meneármela nada más llegar a casa. Dios, lo único bueno de este día ha sido ver a esa belleza de Kom en pelota picada. No sé si todo lo que me ha contado irá en serio o si me joderá la vida, pero yo a ella sí que la jodería bien.

- ¡Souji! ¡Espera tío!

- Eh, Temeto. ¿Qué pasa? Tengo algo de prisa, estoy algo jodido y me muero de ganas de llegar a casa…

- ¡Tío! ¡No seas nenaza! Tengo en mi casa un nuevo vídeo que te va a encantar. ¡Dos lesbianas bebiendo semen de caballo mientras se mete…!

- ¡Quieto ahí! En serio, no sigas. Pero joder, tengo algo mal en la cabeza y me pica la curiosidad. ¿Otra vez tu tía y tu abuela?

- ¡Estás enfermo, joder! Mi abuela es alérgica al semen de caballo. Mi tía y una amiga suya.

Vale, no sé para qué pregunto. Lo juro, mis conversaciones con Temeto siempre acaban igual. Da igual lo mucho que puedan gustar el sexo y las guarrerías a una persona, es que lo suyo es un defecto genético. Casi que me despido y tiro para casa antes de que se me haga tarde. Joder, si es que pienso en Kom y se me empalma. Si no llevase pantalones, me habría dado una hostia con la polla en toda la frente en este mismo momento. Lo juro, empalme inmediato.

- Lo siento Temeto, pero me tengo que ir ya, nos vemos.

Mierda, acabo de acordarme de que tengo que pasar a comprar pañuelos de papel, que no me quedan. Un hombre no es nada sin una buena reserva de pañuelos de papel sobre su escritorio. Es más, creo que deberían venderlos en tiendas de informática como accesorio imprescindible de cualquier ordenador. Cualquier hombre que diga que él no se masturba buscando porno en internet una de dos: o miente o le faltan los dos brazos. Y esto último es un caso de estudio, porque conocí a uno manco de los dos brazos que se la meneaba con los pies. O eso decía, tampoco pensaba ir a su casa a comprobarlo, qué puto asco. En fin, voy a comprar y para casa.

[19:00, puerta de la casa de Souji]

Al fin en casa, joder. Pensaba que este día no se iba a pasar nunca. Aunque lo que tampoco se me pasa es el empalme. La hostia, llevo ya un puñado de horas así. Tendré que tener cuidado cuando me corra, que igual me atraviesa la mano el chorro con la presión que lleva o algo. A ver dónde leches he puesto las llaves… Ah, aquí…

<En el momento en el que Souji metió la llave de casa en la cerradura, una luz rosa envolvió todo a su alrededor>

- ¡¿Qué hostias pasa ahora?! ¡¿Eres tú, Kom?!

[Puerta del Instituto Kasisupendo]

¿Qué coño? ¿Cómo he vuelto aquí de repente? Si yo estaba en la puerta de casa. Me cago en este puto día de los huevos ya. A saber qué locura es todo esto ahora.

- ¡Souji! ¡Espera tío!

- Coño, Temeto, ¿todavía no te has ido a casa?

- ¿Eh? Si acabamos de salir de clase, ¿qué me estás contando?

- ¿Cómo dices?

Espera, ¿que acabamos de salir de clase? Joder, es cierto, el reloj de la entrada del instituto marca bien la hora, hasta el reloj de mi muñeca me marca esa misma hora. ¿He viajado en el tiempo? Vale, guay, ahora soy el puto McFly. ¿Dónde cojones está mi Delorean? ¿Me lo han robado? Seguro, con mi puta suerte, me lo han robado. Ahora cualquiera va a la policía a decir que me han robado un coche que viaja en el tiempo y que encima no he visto nunca. En fin.

- Souji, tío, tengo en mi casa un nuevo vídeo que te va a encantar. ¡Dos lesbianas bebiendo…!

- Semen de caballo, lo sé.

- ¡Hostias! ¡¿Ya lo has visto?! Joder, mi tía me pidió tu mail para enviarte el vídeo, pero pensé que no se atrevería.

¿Quieres decir que es posible que me haya enviado esa mierda a mi mail? ¿Que podría tener un vídeo de la viejuna de tu tía en pelotas bebiendo lefazos de caballo en mi correo? Lo primero que pienso hacer cuando llegue a casa es borrar esa cuenta. Puto Temeto, me la has contaminado. No quiero que esa maldita vieja tenga mi correo. Prefiero no correr el riesgo de abrir algo suyo sin querer y encontrármela metiéndose el mocho por el coño o algo así. Además, conociéndola, seguro que el mocho se lo mete por el lado gordo. Dios, joder, sal de mi mente puta imagen, sal. Agh. Hijo de puta Temeto, me has quitado el calentón que llevaba todo el día con tus mierdas. Dudo que pueda olvidar esto en el resto del día. Me has jodido el pajote. Me la debes.

- No sé si lo he recibido, pero no estoy interesado. En serio. Paso. Tengo que irme, de verdad.

- ¿Te pasa algo? Estás muy pálido.

Cojones. Normal que esté pálido. Estaba en la puerta de mi puta casa y ahora estoy aquí de nuevo en la puerta del instit…

- ¡Souuuuuuuuuujiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

- ¿Arisu? ¿No tenías que quedarte con el Club de Literatura?

- ¿Eh? ¿Qué dices? Hoy tengo la tarde libre. La presidenta no ha venido y no podemos avanzar.

¿Cómo? Recuerdo perfectamente que hoy tenía reunión con el club. Joder, entonces, ¿he saltado en el tiempo pero además han cambiado cosas? ¿Esto qué es? ¿Una puta línea de universo diferente? ¿Y qué mierda es una línea de universo? Algún día debería hacerme mirar estas ideas mías. Creo que yo también tengo algo mal conectado en el cerebro, porque esto ya pasa de castaño oscuro.

- Souji, ¿nos vamos a casa? Aunque tengo que pasar por el supermercado primero. ¡Pienso hacerte una cena riquísima! ¡Una pizza casera!

- Arisu, te voy a acompañar pero porque así podré aprovechar y comprarme algo que sea comestible de verdad. Me niego a comerme la pizza que hagas. Te lo juro.

- ¡Qué mono eres! Sé que te da pena comerte lo que hago con mis propias manos, pero esas cosas no las puedes guardar. El otro día encontré debajo de tu cama el bollito que te hice para el desayuno la semana pasada. Lo he tenido que tirar, espero que sepas perdonarme.

- ¿Perdonarte? Gracias a Dios que lo has sacado de ahí. No fue queriendo. Cuando saliste de la habitación y me desperté del todo, vi que me habías dejado una bandeja con el desayuno al lado en la cama. Le di un manotazo a ese bollo del averno. Era negro. Negro como el carbón. No pude evitarlo, fue una reacción de autodefensa. Es más, de la hostia que le di tiré mi despertador al suelo y lo jodí. Daños colaterales. Sabía que había caído debajo de la cama, pero me negaba a tocarlo de nuevo por si me pegaba algo. Quita bicho, quita. Llevaba días durmiendo fatal pensando que por la noche eso iba a salir de debajo de la cama y me iba a comer por los pies.

- ¡No te precupes! Mañana que es fiesta puedo hacerte otro para desayunar. Espero que te lo comas todo, ¿eh?

- Viendo el día que llevo, tal vez comerme tu jodido bollo fuera lo mejor.

- ¿Te tranquiliza comerte las comiditas que te hago?

- No, para suicidarme de una puta vez y ver si así salgo de esta locura de día. En fin, vayamos a comprar.

[18:35, supermercado del barrio]

La loca de Arisu se ha puesto a coger ingredientes para la pizza, Dios mío. Será mejor que me compre algo congelado para subsistir esta noche. Ni Vietnam ni pollas, para guerra dura la que tengo en casa todos los días. Papá, encima el dinero con el que me mantienes seguro que es parte del que te dieron por vender mi culo a esa… extraterrestre, extradimensionente o lo que coño sea.

- ¡Souji!

- Hola Kaede… ¿Qué tal…?

Espero que le duela algo y se tenga que ir corriendo, o que tenga un apretón y se esté cagando la pata abajo, pero que no me hable, que no tengo ganas de aguantar a nadie. Y menos en esta segunda “ronda temporal” o como coño se llame a esto que me ha pasado.

- ¡Mal! Encima de llegar tarde, coges y te vas saltándote el turno de limpieza del pasillo. ¡Muy mal!

¿Limpieza de pasillo? Si al final no me tocaba. Mi turno de limpieza es con Setekaga y al no venir él, le cambié el turno a otros de clase.

- Pero si Setekaga no vino hoy a clase, así que le cambié el turno a…

- ¡¿Cómo que no ha ido a clase hoy?! ¡Ha estado en clase todo el día! ¡¿Eres ciego o es que piensas que soy tonta?! ¡Piensas que soy tonta, ¿verdad?! ¡¿Es eso?!

La neura, la neura, ya le ha dado la neura. Que alguien la pare que se pone violenta. Mejor me escondo al otro lado de las neveras o algo, que si va a pegarle a algo, le de al cristal de la puerta a ver si así se le pasan las tonterías. Por lo menos así le chorrearía algo en el cuerpo, la sangre por la pierna, claro, porque el coño lo tiene más hermético que una estación espacial. Aunque eso no quita que este sea el segundo cambio del día en esta repetición. A saber qué más va a pasar.

- Que no, joder, que es que hoy tengo un mal día y no sé ni lo que hago. De verdad, lo siento. Es que Arisu lleva todo el día diciéndome que tenemos que venir a comprar, que tenemos que venir a comprar, que tenemos que venir a comprar, y con el dolor de cabeza que llevo ya desconecto y me pierdo. El próximo día limpiaré, no te preocupes.

- ¡¿Otra vez Tontikawa?! ¡Es una mala influencia! Deberías hablar seriamente con ella.

- Pues ahí detrás la tienes, ve tú misma a decirle lo que quieras.

- ¡Pues eso pienso hacer!

Sí, toma ya. Segunda vez que se la cuelo a Arisu hoy. Para algo tenía que servirme. Además, las locas se entienden entre ellas. Me parece un misterio que nunca le haya soltado una hostia apocalíptica con la de veces que se la envío de mal humor. Las mujeres normales sincronizan sus reglas, pues las locas sus locuras. Está claro. Voy a cogerme la cena mientras estas dos acaban y a casa.

[19:00, puerta de la casa de Souji]

Ya estamos aquí otra vez. Me siento como en “El día de la marmota”. Como vaya a meter las llaves y me pase lo de antes, me cago en todo lo que se menea. Espera, tengo una idea.

- Arisu, abre tú la puerta anda, que creo que me he dejado las llaves en casa al salir esta mañana.

- Ay, qué tontito eres a veces. Toma, sujétame la bolsa que abro.

Eso, abre insensata, abre. Que como te toque repetir a ti el día me voy a partir de lo lindo. Con suerte desapareces, o a lo mejor han cambiado la trampa. Esto tiene que ser cosa de la mierda que me ha contado Kom esta mañana. Que por cierto, qué puta es, me la juegan como me la han jugado con esto del salto temporal y no tiene ni la decencia de aparecer por aquí. Me cago en su estampa. A la primera que necesite mi ayuda me sé de uno que va a dejar que se pudra para que me deje en paz. Me ha tocado los huevos esto.

<Arisu abrió la puerta y entró en casa>

- ¡KYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

- ¡¿Arisu?! ¡Dios! ¡Sí! ¡Se ha resbalado y se roto algo! ¡Que sea eso! ¡Un mes de hospital para ella y un mes de tranquilidad en casa para mí!

<Souji entró corriendo en casa. Ante él había una chica rubia, bajita, con ojos verdes y… desnuda.>

- Souji Sugisaki, has sido escogido para ayudarme. A partir de ahora serás mi compañero.

- ¡¿Kom?! – gritó Souji

- ¡¿Kom?! – grito Arisu

- ¡Kom! – gritó Souji

- ¡¿Kom?! – gritó Arisu

- ¡Que sí, joder, se llama Kom!

- ¡¿Y se puede saber de qué la conoces?! ¡¿Qué hace desnuda dentro de nuestra casa?!

Espera, un momento. Aquí falla algo. No puede ser.

- Kom… Te llamas Kom, ¿verdad? Kom’em Eloto.

- ¿Cómo sabes mi nombre? – dijo la chica

- ¡Eso! ¡¿Cómo sabes su nombre?! ¡¿Y por qué sigue desnuda?! ¡¿Es una exhibicionista?! – gritaba Arisu mientras zarandeaba a Souji

- Arisu, es una larga historia, pero tengo que hablar con ella a solas.

<Arisu cogió un abrigo del perchero de la entrada y se lo puso corriendo por encima a Kom. Al ser ella bajita y Arisu más alta, la tapaba hasta los pies>

- ¡Al menos ten algo de decencia!

Puta Arisu, ahora que se me estaba pasando el trauma con lo de Temeto y va y la tapa. Pero… ¡va depilada! No puede ser, con el matojo que llevaba antes. ¿Qué cojones ha pasado aquí? ¿De qué cojones va todo esto? ¿A qué vienen estos cambios? ¿Me han metido algo raro en el almuerzo? Joder, no, si he pasado de ir a comprar nada por no encontrarme a la panda de locas esta. Aunque bueno, lo de que vaya depilada es un cambio para bien, al menos ahora podría comérselo tod… ¡Dios! ¡No es momento para estas cosas! ¡Está Arisu delante! Tengo que llevármela a mi habitación, que solo de pensar en quitarle el abrigo y tumbarla en mi cama me sube la bilirrubina.

- Kom, tenemos que hablar. Ven conmigo.

- De acuerdo. – dijo ella como pareciendo comprender qué ocurría

[19:10, Arisu en el salón]

Ay, ¿quién será esa chica? Puede que sea una amiga suya que necesita ayuda. A lo mejor han intentado violarla y por eso estaba tan inexpresiva y desnuda. ¡Seguro que es eso! Además, Souji nunca haría nada con una chica estando yo en casa. Mi presencia le recuerda lo mucho que me quiere y seguro que en estos momentos le está echando una regañina por haberse dejado ver desnuda por él. Sabe que eso está feo y seguro que el pobre Souji está muy disgustado.

<De repente la televisión se encendió sola>

- ¿Anda? ¿Por qué se ha encendido la televisión? ¿Se habrá estropeado? Jopé. ¿Dónde está el mando?

<Mientras Arisu buscaba el mando, una columna de luz salió del televisor llenando la habitación>

- ¿Qué pasa? ¿Qué es esto? ¿Es una sorpresa tuya, Souji? ¡Ay, qué detallista eres! ¡Qué ganas de saber qué es!

<Cuando la columna de luz se disipó, había delante del televisor un chico rubio, alto, bien plantado y… desnudo, aunque lo primero que hizo fue hacer aparecer un aparato como el que utilizó Kom esa misma mañana y vestirse>

- ¡Ay! ¿Eres un amigo de Souji? ¡Seguro que eres uno de esos cantantes de moda! ¡Te ha traido para que me cantes algo bonito de su parte, ¿a que sí?!

- Arisu Tontikawa, me llamo  Ma’n Ubrio. Desde ahora serás mi compañera.

- ¿Tu compañera? ¿Quieres decir tu novia? Ay, lo siento, pero yo ya tengo novio. Está arriba, con una chica que hemos encontrado desnuda al entrar en casa y que seguro qu…

- ¿De verdad un novio se iría a su cuarto a solas con una chica desnuda?

- ¿Q-Qué quieres decir?

- Quiero decir que esa chica no debería estar en esta casa.

- Pero, seguramente es una amiga suya que está pasándolo mal. A lo mejor le han robado toda la ropa y no tenía a dónde ir o…

- O tal vez quería venir aquí a robarte a Souji.

- ¿R-Robarme a Souji?

- Sí, seducirle con sus encantos. Ya sabes, le deja ver el material y así él se interesa por ella. Es caer muy bajo, pero, ¿quién sabe de qué es capaz esa zorra?

- Z-Zorra…

- Eso es, dilo más fuerte. Es una zorra.

- E-Es una… una zorra…

<Arisu se dejó caer en el sofá que había detrás de ella con tan mala suerte que golpeó la mesita y la foto de los padres de Souji que había en ella cayó al suelo, rompiéndose el cristal que la protegía>

- ¡L-La foto de los padres de Souji!

- No te preocupes…

<El tiempo retrocedió, como si fuese marcha atrás, hasta que el cuadro volvió a su sitio. Todo pareció retroceder en el tiempo menos Arisu y Ma’n.>

- ¿Ves? Arreglado. ¿Por dónde íbamos?

- P-Por lo de… la zorra…

- Exactamente. Tenemos mucho trabajo que hacer, Arisu.

CONTINUARÁ…

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